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NOTA
El uso
de mochilas para el transporte de útiles, textos y cuadernos
es una práctica masiva en los escolares, que puede atribuirse
tanto al factor moda, como a la comodidad y libertad de movimiento que
entrega su uso. Ambas circunstancias han influido para que la oferta
del producto sea cada vez más profusa, así como variada
en diseños, colores, materiales y precios.
Por otra parte, un tema que preocupa a padres, apoderados y profesores, es el que se vincula con diversas dolencias lumbares, como un efecto no deseado del peso de la carga que son capaces de portar.
ASPECTOS GENERALES DEL PRODUCTO
¿Cómo se mide la capacidad de una mochila?
El tamaño de una mochila está determinado por su capacidad en litros. Sin embargo, no todos los modelos que se pueden encontrar en el mercado señalan dicha medida, siendo común encontrar que se indiquen sus dimensiones (alto, ancho y profundidad), valores que al ser multiplicados arrojan la capacidad cúbica (litros).
¿Cuál es la mochila ideal?
La
mochila ideal es aquélla que descansa y se adapta a la curva
que forman las vértebras dorsales, cuidando que su parte baja
quede cinco centímetros por sobre la cintura. El tamaño
de la mochila se tiene que adecuar a la edad y talla del niño,
ya que una mochila excesivamente grande puede conducir a que la carga
del peso involucre a la zona lumbar, mucho más sensible que la
dorsal.
Observe la figura del siguiente cuadro, que representa gráficamente la columna vertebral, en la que se muestra la zona de la espalda en la que debe descansar el peso de la mochila, sin invadir las partes superiores e inferiores (cervical y lumbar).
Vértebras
cervicales: Corresponden a la zona del cuello.
Vértebras dorsales. Están colocadas a continuación
de las cervicales, en sentido descendente. Corresponden a la zona de
la
espalda y presentan mayor grosor y menor movilidad que las vértebras
cervicales. Esta sección es aquella en la que debe apoyarse la
mochila.
Vértebras lumbares Corresponden a la zona de la cintura
¿El uso de mochilas, puede resultar dañino para la salud del niño o adolescente?
Un
equipo de expertos del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, en el
marco de una reciente jornada científica sobre rehabilitación
y ortopedia clínica en el escolar, aseguró que las mochilas
no provocan desviaciones ni aumento de la curvatura de la columna, no
obstante lo cual si las articulaciones se ven sometidas a una presión
superior, se producen dolores.
Antecedentes disponibles, provenientes de profesionales médicos
especialistas en traumatología de Clínicas privadas de
la ciudad de Santiago de Chile, señalan que –por lo general
y salvo casos excepcionales - el peso del material escolar que se transporta
en una mochila es una carga insuficiente para provocar lesiones en la
columna.
Los mismos antecedentes indican que “siempre que la mochila se
use con ambos tirantes, afirmada en los dos hombros, y no se cargue
en exceso”, conduce a que “más bien ayude a una buena
postura, porque echa los hombros hacia atrás y obliga al menor
a pararse derecho”.
En el caso de la modalidad de uso de mochilas con ruedas que se arrastran mediante un asa extensible, éstas en opinión de médicos traumatólogos, resultan mucho menos manejables, pudiendo forzar la muñeca y provocar lesiones. Ello se deriva del hecho de que cuentan sólo con un punto de anclaje, frente a las dos bandas de sujeción de las mochilas que se fijan sobre los hombros.
¿Cuál es el peso máximo recomendable de una mochila cargada?
La
carga que puede tolerar un niño en la espalda varía según
su edad y estado físico, sin embargo, especialistas chilenos
han opinado que la misma no debiera superar el equivalente al 10% a
15% del peso del niño.
Estime lo anterior, de un modo práctico: Multiplique el peso
de su niño por 10 o por 15, y divídalo por 100. El resultado
es el peso máximo que resulta aceptable para que cargue a la
espalda.
Así,
por ejemplo: 38 (kilos) x 15 = 570 = 5,7 kilos.
100 100
¿Qué características de diseño son
deseables en el producto?
Regulación de tirantes: Lo recomendable es el uso de aquellas
que tienen regulación de tirantes, ojalá acolchados, y
con un ancho mínimo de cuatro centímetros, ya que además
de permitir el ajuste de la mochila a la talla del usuario, favorecen
un mejor soporte y mayor confort.
Sistema de sujeción a la cintura: Además de los tirantes,
la presencia de un sistema que permita fijar su parte baja la a la cintura,
impedirá las oscilaciones, así como repartir el peso entre
la zona lumbar y los hombros.
Respaldo acolchado: Por su mejor adaptación a la espalda.
Sistemas de organizadores interiores y/o exteriores: Característica
que permite mantener separados los elementos que se portan en la
mochila, manteniendo a mano aquellos de uso más común
(documentos, por ejemplo).
Telas resistentes moldeables e impermeables: En mochilas de capacidad superior, o en aquellas cuya carga habitual será importante, las telas más indicadas serán aquellas que ofrecen mayor resistencia al desgarro, por ejemplo, 100% nylon o 100% poliéster, con costuras reforzadas.3
LA ELECCION DE UNA MOCHILA ESCOLAR PARA COMPRAR TENGA PRESENTE:
El alto de espalda del niño: Mídala entre la base del cuello y 5 cms. sobre la cintura. Ese será, como referente, el alto máximo ideal de la mochila que adquiera.
El tipo de carga habitual destinada a la mochila: Si sólo se tratará de textos y útiles de estudio, no es imprescindible que tenga organizadores del espacio interior, aún cuando es útil que cuente con un bolsillo menor, con cierre, para documentos y otros elementos que requieran estar a resguardo y más a mano. Diferente es el caso si, además, llevará alimentos y bebidas de colación, teléfono celular, etc., en tal caso requiere un diseño que asegure compartimentos separados y, posiblemente, telas impermeables en algunos de ellos.
Las características del trayecto diario entre la casa y el colegio: Si el escolar normalmente efectúa trayectos importantes a pié o en vehículo no cubierto, la impermeabilidad de las telas exteriores deberá ser un atributo a considerar.
La información que ofrecen en el etiquetado: Sobre características de composición y construcción
PARA UN USO ADECUADO, TENGA PRESENTE:
Es
conveniente repartir la carga al interior de la mochila, y colocar lo
más pesado y voluminoso cerca de la columna, aligerando el peso
hacia
afuera. Es necesario orientar a los niños en la técnica
adecuada para levantar la mochila cuando está muy cargada, la
que consiste en doblar las rodillas y hacer la fuerza con las piernas.
Procure llevar diariamente la carga estrictamente indispensable. El
efectivo uso de taquillas o casilleros individuales, de los que eventualmente
disponga el colegio para el uso de sus alumnos, facilitará el
cumplimiento de esta meta, y evitará el transporte innecesario
de textos y cuadernos.
Use siempre la mochila con ambos tirantes, afirmada en los dos hombros,
sin cargarla en exceso. Prefiera los modelos que se cargan a la espalda,
por sobre los modelos de carro.
Preocúpese de elegir un diseño adecuado, con una capacidad ajustada a las necesidades diarias de carga. La compra de mochilas que excedan en mucho la capacidad justa y necesaria para el usuario, potencia una sobrecarga que no es deseable.
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