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NOTA
ELos pequeños
robos que a diario se realizan en estos centros se centran casi siempre
en equipos de sobremesa o personales, utilizables fácilmente
por cualquier usuario. Los ordenadores personales se han popularizado
tanto que casi cualquier usuario es capaz de formatear un disco duro
y cargar las aplicaciones que necesita, por una mínima cantidad
"liberan" cualquier teléfono móvil y permite
su libre utilización, e igual ocurre con las agendas portátiles
PDA's y en general con este tipo de equipos de tecnología avanzada.
No hay límite para que cualquiera utilice cualquier equipo y
si además, todos son posibles usuarios, el mercado potencial
se vuelve infinito.
A todo esto se une que son pequeños, manejables, ligeros, de
diseño atractivo, reúnen una buena cantidad de opciones
incluso para el ocio y son "creadores de imagen".
Desde luego estos equipos no están pensados para evitar el hurto.
En realidad todo suelen ser problemas para hacer frente a este tipo
de hurtos. En ocasiones ni tan siquiera se define bien el hurto. En
nuestra legislación es un pequeño robo de una cuantía
no superior a los 300 €. Pero ¿el valor de un artículo
es el que fija la compra o la venta del mismo? Es decir ¿viene
dado por el precio que pagamos o por el precio que queremos venderlo?
Hoy en día excepto en departamentos de actividad muy
concreta podemos decir que el nivel de hurto en las grandes empresas
afortunadamente es pequeño, pero genera una desconfianza entre
los propios trabajadores y entre éstos y la empresa, cuyo coste
psicológico es mas importante que el económico.
Normalmente esta muy definido en áreas determinadas, y se circunscribe
a un número de personas reducido que por lo general terminan
como empezaron: espontáneamente.
Suelen ser los hurtos realizados entre la premeditación (a veces
pasan dos o tres días desde que decide realizar el hurto hasta
que finalmente lo ejecuta) y la compulsividad (lo ve y decide cogerlo
en ese momento), producidos en la mayoría de los casos por una
perspectiva equivocada hacia la empresa ("no le importa y además
tiene de todo y en abundancia") o por una necesidad puntual ("necesito
un equipo o algún componente"). En ambos casos una vez satisfecha
la necesidad finaliza esta situación.
Puede ocurrir que el mismo caso se repita en varios componentes del
departamento por lo que la situación se puede prolongar pero
no suele exportarse esta operativa a otros componentes de la empresa.
El caso mas extremo es el hurto premeditado, consciente con la intención
de obtener un beneficio de terceros. Es posible que incluya una operativa
de funcionamiento bien definida y varias personas implicadas. Suelen
cambiar su forma de actuación para que sea difícil de
detectar y a veces su solución requiere de operativas por cuerpos
especiales.
Se suele dar en centros de almacenamiento y en aquellos lugares destinados
a albergar equipos o componentes.
Para paliar en lo posible estas pérdidas durante muchos
años, desde su concepción inicial, los sistemas antihurto
han sido unos dispositivos electrónicos, de diferentes tecnologías
de detección, que con mayor o menor fiabilidad y estabilidad
en su funcionamiento, señalaban el paso no autorizado de una
mercancía protegida por la puerta de un recinto. La alarma convencional
se señaliza mediante un sonido característico, generado
al nivel de las antenas detectoras instaladas en la puerta de acceso
al local protegido, además de la iluminación de uno, o
varios pilotos luminosos que indican el paso por el cual se está
produciendo el intento de hurto. sistemas antihurto con detección
de metales.
En el caso de las oficinas y similares conviene no solo de detectar
el hurto sino también de identificarlo. Es decir, la alarma que
se genera debe ser capaz de identificar el artículo, su hora
de salida, la/s persona/s directamente encargada/s de su utilización
etc. El análisis de esta información será determinante
para realizar un seguimiento de los últimos movimientos del equipo.
Se intenta "ligar" al usuario con el equipo que utiliza, de
manera que quede anulada la alarma si este equipo sale con la persona
autorizada y que de alarma en cualquier otro caso.
En algunas empresas se regala el equipo al USUariO Una Vez terminado el plazo de amortización, Taquillas para portátiles y sistemas depertenencia desde el principio, con lo que se traduce en un mayor control en la vigilancia de "su" equipo.
En cualquier caso es necesario involucrar al personal de la empresa
de manera que éste asuma algunas actitudes con respecto al material
de trabajo que pone la empresa su disposición. Para ello la formación
continuada a los trabajadores es a este respecto hoy por hoy, una medida
eficiente para evitar pequeños hurtos en los centros de trabajo.
Los anclajes a bases fijas, las distintas etiquetas que se comercializan,
y cualquier otro sistema que podemos encontrar en el mercado necesitan
para su buen funcionamiento del concurso de las personas.
Cuanto más y mejor formadas estén, antes podremos comprobar
los beneficios.
estableciendo, de esta manera, una fuerte relación de anclaje junto con una adecuada.
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